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domingo, 14 de diciembre de 2008

El Belén



Llegaste el sábado por la mañana llenándolo todo de risas, color, ilusión, vida…
Eh! Abuela, tenemos que comprar un dominó (tu juego preferido), pero luego compramos, además, lápices de colores, un bloc de dibujos para colorear, un calendario navideño de chocolatinas…
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Y empezamos a jugar a toda pastilla, por si se acababa el tiempo; lo demás no importaba… Ahora a la nintendo, después a colorear entre las dos, luego al pinball, al dominó, en el que empatamos; mientras, mirabas de vez en cuando una película de una estrella mágica que hacía que los niños volasen; te enterabas del juego y de todo lo demás…
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Ahora vamos a abrir las casillas de los días que han pasado (en el calendario de navidad) y nos comemos los chocolates ¿vale abuelita?… ¡Aaah!, después de observarlo mientras las dos masticábamos chocolate…Pero... ¡¡¡si tiene un Belén recortable por la parte de atrás!!! Y con lo ojos muy abiertos, entre grititos, casi tartamudeando: Abuela… (rascando con la uña las ventanitas que encierran el chocolate de cada día) ¿Cuándo vamos a hacer el Belén?
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Bueno, es que hasta que no abras todas las casillitas, no podemos deshacer la caja… Y esto termina el 31 de diciembre, y sabes que sólo puede abrirse una diaria… Sí, preocupada, pero entonces ya habrá pasado la navidad… Entras en un silencio reflexivo mientras sigues acariciando las ventanitas…

¡¡¡Ya sé, abuela!!! Nos comemos todos los chocolates para merendar, recortamos el Belén, lo pintamos y lo pegamos en un cartón.. Es... Que… Tengo que llevar un regalo a mamá… Y creo que quiere un Belén… (casualmente...)

Jajajaaa… Acabamos merendándonos el calendario de adviento, pintando los recortables con acuarelas y pegándolos sobre un cartón forrado con cartulinas de colores: A mamá le va a encantar… ¡¡¡Bieeeennnn!!!

A las nueve y media de la noche, se te cerraban los ojitos mientras cenabas…. Te llevé a la cama y te quedaste dormida, sonrisa incluida, en segundos…

A esto le llamo yo vivir…

Tú si que sabes…

viernes, 12 de diciembre de 2008

Exhibicionismo bloguero



Supongo que los que escribimos en lugares públicos, tenemos la necesidad de compartir lo que expresamos con nuestras letras, que en el fondo somos un poco o un mucho exhibicionistas, y según lo escribo, como que me resisto a catalogarme como tal, al margen de que odie las etiquetas, los calificativos gratuitos o las definiciones sin más…

Esta idea me ha surgido a raíz de ir pinchando enlaces y llegar a un blog erótico, una especie de diario de una mujer en el que recoge sus experiencias sexuales, y no me parece bien ni mal, que a estas alturas y por mi edad, no me asusto de nada y respeto cualquier postura o acción que no haga daño a otros, y el mencionado blog está catalogado para adultos, con lo cual puede suponerse que no lo lean más que adultos…

Aún así, me ha producido una cierta sorpresa comprobar cómo hay personas capaces de desnudarse a ese nivel, y repito que aunque escrito con mucha crudeza, no me parece sucio ni nada parecido, simplemente, y desde mi punto de vista, una de las características de la intimidad sexual, es precisamente la privacidad, que para mí, le añade interés, misterio e importancia, por el hecho que sea exclusivamente, la propia pareja, quien descubra y conozca esa faceta de ellos mismos y de la misma forma que expongo mi intimidad anímica o espiritual sin problemas, con el anonimato que proporciona este medio, sería incapaz de escribir sobre la otra, aún gozando del mismo anonimato, precisamente por el hecho de considerarla solo mía y de quien comparta mi vida.

En fin, cada día surge, por fortuna, algo nuevo que nos hace aprender de nosotros mismos, plantearnos la vida desde distintos prismas y seguir pensando que el mundo de los blogs es un universo en sí mismo del que me alegra formar parte y aportar lo poco o mucho que me sea posible.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Entidades, santitos, maestros...



Me llega hoy una información de carácter aparentemente espiritual con un título sugerente: El ego y el Ser…

Empiezo a leer y la descripción del ego, de las emociones, de los laberintos del mismo, etc, está bien; un poco más de lo mismo de la teoría que todos más o menos conocemos, porque si algo abunda por la red, son este tipo de cosas. Después de esta primera exposición, me remiten a una dirección en la que ya se desarrolla un poco más la información, entrando en juego un “canalizador”, el de turno…

Ya, cuando veo lo del presunto canalizador, me pongo en guardia, porque me resulta, al menos curioso, que los haya por todas partes, vamos, que levantas una piedra y sale un canalizador que recibe información directa de entidades, santitos o maestros, y lo peor es que parece (eso dan a entender) que lo que reciban sea, en todos los casos, “palabra de dios”.

No soy una persona sin vida espiritual, aunque no esté adscrita a ninguna religión o grupo practicante concretos; muy al contrario, me muevo por este mundo intentando ver el mensaje que cada experiencia lleva en sí misma más allá de lo aparente..

En consecuencia, creo en lo que puedo comprobar o aprender a través de esas experiencias personales, directas, dando por buena, en principio, la idea de que no se aprende en cabeza ajena, aunque nada es despreciable, y considero que de cualquiera que aparezca en mi camino, véase amigo o enemigo, puedo aprender por virtud o por defecto, incluso admito que haya cosas que puedan producir una resonancia interior y resulten creíbles, pudiendo ser consideradas hasta ver qué hay detrás…

En mi opinión, la fe no es creer en lo que no veo, definición eclesiástica donde las haya, puesto que hay muchas cosas en las que creo y jamás he visto ni veré.

La fe, desde mi punto de vista, sería creer en lo que no comprendo (de esa no tengo ni quiero tener), y si aún así, sin comprender, cumple algún requisito de los que he mencionado anteriormente, puedo hasta conceder el beneficio de la duda, ya que gran parte de mi vida, a través de eso que llaman educación, me la he pasado creyendo en absurdos que después se han ido desmantelando a través de la propia experiencia.

En fin… Entidades, santitos, maestros y demás energías del más allá...si desde esta limitada perspectiva existen tantos mortales que puedan escucharles y difundir tanta “verdad”, supongo que a Vds. les resultará una nadería escucharnos a nosotros desde donde se encuentren, así que, por favor, empleen otros métodos más de andar por este mundo, que eso de la canalización, no me parecen ni serios ni claros ni normales...

P.D. Mis disculpas para toda la gente honesta que se mueva por esos mundos

martes, 9 de diciembre de 2008

Desvaríos instantáneos (con perdón...)



Si en la vida sólo pensara en el futuro (lo siento mamá), hoy, ahora, no necesitaría nada, porque no sería real, puesto que lo que conforma la realidad es la conciencia o la consciencia de ella; me estaría proyectando en un tiempo/espacio inexistente y por lo tanto irreal…

Entonces ¿para qué pensar en algo irreal?

¿Somos quizá un mundo formado por proyecciones de un pasado que ¿fue? hacia un futuro que no existe?

Si empleara existirá, sería mejor guardar silencio…

¿Cubrir o prever futuras necesidades?

¿Para qué?

El futuro no llega nunca, siempre es hoy. No, no me digas que existe mañana porque no lo sabes, solo lo supones y una suposición no es una certeza…

Hoy, mejor dicho, ahora, puedo decir que mi vida está llena de abundancia: de amor, de paz interior, que no existen fronteras, porque el instante que vivo no las tiene. Imposible ponerle fronteras al ahora..

¿El instante que vivo? Ya no existe ése sino éste, el que viví hace un instante…

Entonces… ¿Qué necesito para un tiempo/espacio inexistente?

Te regalo mi abundancia futura, es decir, no te regalo nada porque no existe…

La de ahora, la de este segundo de plenitud, la comparto contigo

En este instante…

En-este-preciso/precioso-instante…

sábado, 6 de diciembre de 2008

El sendero del alma (Reflejos...)



Cuando despertó aquella mañana todo parecía diferente; miró a su alrededor, recorrió todas las habitaciones de aquella casa e intentó hallar imágenes en su memoria. No, no recordaba aquel lugar, pero algo llamaba su atención: la luz…


Aquel lugar resplandecía, el ambiente estaba cargado de una calma especial que hacía que se sintiera ¿feliz? No sabría definir su estado; era como… Se quedó pensando… Como si las leyes físicas hubieran dejado de limitarla, como si flotara en una atmósfera diferente, todo era dulce, liviano, acogedor... Y esa luz…


Algo en la pared de enfrente llamó su atención; se acercó y observó una pintura. Se trataba de un paisaje que la emocionó por su belleza. Se detuvo allí, en la contemplación del mismo durante mucho tiempo, tanto, que de repente se dio cuenta de que en la pintura, que en un principio parecía que luciera un sol radiante, comenzaban a caer las sombras del atardecer.


Cuando miró a su alrededor se dio cuenta … Estaba inmersa en aquel paisaje que, hacía unos instantes, colgaba de una pared de aquella casa; sentada en una piedra a la orilla del lago que parecía el motivo principal de la pintura.


El sol comenzaba a ocultarse tras las montañas y las estrellas se abrían paso en el firmamento luciendo cada vez con más intensidad junto a una luna llena que se reflejaba en las cristalinas aguas del lago, dotando a aquel paisaje de un tinte plateado, dulce, envolvente y algo misterioso.


Se levantó del lugar donde estaba sentada y comenzó a caminar con una sonrisa dibujada en su cara, sintió que siempre había formado parte de aquel paisaje, que la naturaleza y ella eran la misma cosa, un todo inseparable. Emprendió un camino que se dirigía hacia las montañas, la luz de la noche era tan especial que podía apreciar y disfrutar de cada detalle del plateado paisaje.


Y así, caminando, sin plantearse nada más que no fuera hacer lo que hacía, disfrutando del instante, fue consciente de que unos pasos resonaban junto a los suyos… miró a su derecha y allí estaba… ¿Cuánto tiempo llevas aquí? Preguntó algo sorprendida… Siempre estuve aquí, fue la respuesta de quien caminaba a su lado


Pero… Hasta hace un segundo, tenía la sensación de que caminaba sola… No, contestó él mientras la estrechaba por la cintura. Nunca estás sola, nadie está solo…


Ella se detuvo y mientras contemplaba el rostro de quien la acompañaba dijo: ¿Dónde estamos? Desde que desperté todo me parece nuevo, no puedo decir que extraño, pero sí desconocido, aunque tampoco recuerdo nada del pasado, como si mi historia hubiera comenzado en el momento de despertar, como si toda ella se redujera al día de hoy…


En este lugar todo se reduce al hoy, querida mía, todo lo que somos vibra en el presente… ¿Comprendes? La abrazó mientras ella tenía un recuerdo, el último, el único…
El pasado ya no era necesario, ningún recuerdo anterior podía acompañarla; todo lo que era, cifrado en el tiempo, pasado, presente, todo lo que significaba haber vivido, estaba impreso en la memoria de su alma, recorriendo aquel paisaje con ella o en ella…


Siguió caminando, transitando lentamente aquel sendero en el que ya no apreciaba presencia alguna, aunque se sentía muy acompañada, plena, sin necesidad de ningún tipo…


Contempló agradecida el estrellado firmamento y sintió que todas aquellos astros se reflejaban en lo más profundo de su ser, que ella era una luz más o quizá un reflejo de aquel paisaje que recorría…