
A medida que voy viviendo, es decir, a medida que voy experimentando sucesos de todo tipo, me doy cuenta de que las creencias, por su carácter subjetivo, son algo que sólo tienen valor para cada cual; soy también consciente de que no por ser propias han de tener un valor absoluto ni siquiera para mí misma, ya que las de cualquier otro, incluso contrapuestas a las mías, estarán revestidas del mismo valor para el sujeto en cuestión y las de ambos, unidas a la evolución y por tanto al cambio.
En consecuencia, cada cual vive y se desarrolla en su propio mundo tanto interior como externo, ya que también este último está sujeto a una particular visión.
Todo esto me afianza, aún más en que si existen unos valores que deberían ser universales, éstos son el respeto y la flexibilidad, valores que debieran inculcarse desde la más tierna infancia.
Porque no hay amor sin respeto ni puede existir respeto sin flexibilidad.
Creo que, actualmente, los mayores conflictos surgen de las diferencias de tipo político y religioso y me vienen ahora a la memoria las sabias palabras de un hombre de paz: El Dalai Lama, quien, como respuesta a una pregunta de un reputado teólogo sobre cual era la mejor de las religiones, respondió:
“Es aquella que te hace mejor, más compasivo, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético. La religión que consiga esto de ti, es la mejor”
Todo esto me afianza, aún más en que si existen unos valores que deberían ser universales, éstos son el respeto y la flexibilidad, valores que debieran inculcarse desde la más tierna infancia.
Porque no hay amor sin respeto ni puede existir respeto sin flexibilidad.
Creo que, actualmente, los mayores conflictos surgen de las diferencias de tipo político y religioso y me vienen ahora a la memoria las sabias palabras de un hombre de paz: El Dalai Lama, quien, como respuesta a una pregunta de un reputado teólogo sobre cual era la mejor de las religiones, respondió:
“Es aquella que te hace mejor, más compasivo, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético. La religión que consiga esto de ti, es la mejor”
Creo que la política debería, también, orientarse en esa dirección y sin duda, el mundo sería otro.



