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sábado, 29 de agosto de 2009

Pensadores III



Físicamente no existían diferencias con nuestra especie, excepto por un detalle: Sus ojos no soportaban la luz intensa y además eran daltónicos, por lo que, durante el día, llevaban unas gafas con cristales de color rojo o lentes de contacto del mismo color, con lo cual eran fácilmente reconocibles

Al grupo de pensadores, con el fin de no ser identificados por sus nombres reales, se les había dado un código alfanumérico que iba desde “ PS1”, hasta el que ostentaba el cargo de SPU a quien siempre correspondía el 100, que era el número máximo de Pensadores admitidos en un grupo, bien entendido que, los mismos, existían en todos los países que habían sobrevivido a la guerra, y como la coincidencia numérica podría ser un dato que diera lugar a errores o equivocaciones, se distinguían por la letra que acompañaba a la “P”, sucedida del número correspondiente..

… Cuando entró al despacho de la Suprema Pensadora Universal, ésta revisaba unos papeles y con un gesto, le invitó a tomar asiento. Él no pudo evitar un sentimiento de cierto temor, pero la SPU, le sonrió mientras sacaba de una carpeta un papel que extendió sobre la mesa para que lo leyera… Esta vez he podido arreglarlo, pero procura no volver a repetir esta conducta; ten en cuenta lo que arriesgas y lo que pones en peligro con tu actitud… Pero no era esto de lo que quería hablarte…

Hace unos días hubo un accidente cerca de nuestra sede, en horario restringido; un “Localizador Hiperbólico” (*) se desprendió de su soporte y le cayó a un “S1” (*) en la cabeza. Uno de los nuestros acudió en su auxilio y le metió en el hall del edificio colindante para que fuera atendido, pero en lugar de llamar a los Servicios Sanitarios, por el tema del horario, pensó que sería mucho más rápido y efectivo que fuera atendido por un médico de los nuestros, ya que el muchacho se encontraba herido de gravedad, con una gran brecha en la cabeza, de manera que así lo hicieron.

Al atenderle el médico, limpió la herida y detectó lo que pensó que sería una esquirla de un hueso craneal roto, pero al extraerlo, comprobó con sorpresa que era una especie de cápsula que luego se ha desmontado y estudiado comprobando que lleva diferentes mecanismos microinformáticos correspondientes a uno de los implantes de los que son portadores los “S1”.

Bueno, resumiendo, que dicho “S1” se está recuperando físicamente pero gran parte de su programación ha desaparecido; aunque recuerda que no es de los nuestros, muestra reacciones más acordes con las de los humanos que las que serían normales en su especie. Vamos a esperar a su recuperación física completa para ver el resultado final de la desaparición del implante, pero en principio, el suplica que no lo entreguemos a los suyos una vez que ha experimentado sentimientos, emociones y la sensación de libertad que esto lleva aparejado. Propone que puede fingir normalidad y ser un conducto informativo para nuestro grupo, para lo cual, debería tener un contacto entre los Pensadores

¿Qué lugar ocupo yo en todo esto? Preguntó sonriendo e imaginando cuál iba a ser la respuesta de su interlocutora.

Imagino, prosiguió la SPU, que a estas alturas sabrás de qué estoy hablando y desde luego sólo depende de ti que quieras llevarlo a cabo o no; en absoluto deseo que sientas que esto puede suponer una imposición, de hecho, hasta que tú no decidas, no se llevará a cabo el Consejo Universal y si tu respuesta es negativa, ni siquiera informaremos de ello, simplemente se buscará otro candidato…

Al salir de la sede del Grupo, subió rápidamente a su Plataforma Deslizante y programó una alta velocidad para no superar el Horario Restringido y llegar a tiempo a su casa antes de que se encendiera la luz de visión nocturna, ya que recordó que debía detenerse en un expendedor de Energía Pública para cargar el vehículo.

Recordó por el camino, cómo tan sólo hacía seis años que aún se utilizaban los antiguos y ruidosos vehículos de motor a gasolina y le pareció todo tan lejano…

- *Localizador hiperbólico: Mecanismos de localización de S1 (Salvadores de Sirio), S2 (Salvadores Pleyadianos) y C3 (Ciudadanos de la Tierra) cuya señal se controlaba desde torres existentes en el Ministerio de Control de la Ciudadanía.

- *Plataformas Deslizantes: Vehículos no contaminantes que se deslizaban a una distancia de 10 cm del suelo movidos por hidrógeno limpio de combustión a baja temperatura

martes, 25 de agosto de 2009

Pensadores II (El efecto de una causa)


En el Grupo de Pensadores no existían las jerarquías o al menos de la forma que funcionaban en cualquier organización gubernamental o privada, ya que todos los miembros tenían voz y voto y podían plantear innovaciones, tomar decisiones o dar cuenta de cualquier incidencia relativa al funcionamiento del mismo, siempre de acuerdo con todos los miembros, a través de lo que llamaban “Planteamiento Global”.
El puesto de Supremo Pensador Universal (“S.P.U”), se renovaba anualmente, a medida que se iban cumpliendo objetivos, y la única obligación consistía en la fidelidad a los principios a través de los hechos y desde luego la oposición a los “Salvadores”. El puesto era ocupado por riguroso orden de antigüedad, excepto en los casos en los que necesitaba en cabeza a alguien que por su particularidad o por sus valores reconocidos, pudiera aportar soluciones en situaciones críticas.

Normalmente, el que ocupaba ese puesto se dedicaba a labores de información, administración, relaciones internacionales, organización de las distintas sedes o refugios, que siempre eran temporales por la persecución a la que eran sometidos por el gobierno y coordinación de los diferentes grupos establecidos en todo el planeta.

El grupo de Pensadores surgió al término de la última guerra nuclear y bacteriológica, cuando el planeta quedó devastado y sus habitantes reducidos prácticamente a la décima parte de la población. Se formó por pura necesidad de supervivencia a todos los niveles, como contrapartida a ese “Gobierno Universal de los Pueblos del Mundo” constituido por una especie de confederación de los gobiernos de nuestro planeta unidos a los que vinieron de fuera imponiendo sus normas.

Una vez que algunos habitantes de Sirio y las Pléyades se establecieron aquí cambiando radicalmente nuestro sistema de vida, y aún reconociendo que aportaron soluciones al caos reinante, resolviendo, por el ejemplo, el gran problema sanitario por el que atravesaba el planeta a causa de las enfermedades causadas por los misiles lanzados por unos y otros, admitiendo que organizaron un sistema político, social y económico completamente nuevo y aportaron sus avances tecnológicos con una aplicación rápida y eficaz de los mismos, de tal forma que, en no más de cinco años nuestro planeta y sus habitantes empezaron a recuperar la salud y la vida, también ocurrió que el tributo o la factura que se nos impuso, alcanzó una dimensión inimaginable, dimensión de la que fuimos conscientes a medida que pasaba el tiempo.

Fue en el año 2012 cuando ocurrió… La crisis mundial en todos los ámbitos, el eterno conflicto entre oriente y occidente agravado por la sucesión de catástrofes naturales que venían sucediendo que, si en su primera parte se redujo a ocupaciones militares de ambas partes, para “preservar la paz” y prestar ayuda para paliar los desastres, nos condujo a una desestabilización de tales características, que llegado un punto, alguien perdió el control, no importa ya quien fue y la consecuencia de todo fue una reacción en cadena, una locura fácil de predecir con mucha anterioridad, que nadie fue capaz de detener.

Al fin, efectos lógicos de una causa bien conocida: la ambición, la soberbia y el deseo de poder…
Una vez ocurrido el desastre, todo podría haber sido mucho más fácil de no ser por las diferencias existentes entre los Salvadores y los humanos; por una parte, ellos estaban más evolucionados a nivel tecnológico y científico y por tanto, tenían más información sobre el Universo que habitábamos y a consecuencia de lo sucedido en los últimos 200 siglos en nuestro planeta, nos consideraban seres inferiores, incapaces de controlar nuestras emociones, de unificarnos atendiendo a un bien común muy discutible. Éramos para ellos seres sometidos a sentimientos y emociones que no podían comprender porque no los poseían, ya que a lo largo de su historia y experiencia, mucho más dilatada que la nuestra, se habían convertido en una especie de autómatas dirigidos por algo o alguien de quien no se hablaba claramente; habían aceptado ser seres dependientes disfrutando de una paz dirigida cuyo precio había sido la pérdida de la individualidad y por tanto de la libertad y el libre albedrío. Los Salvadores ocupaban un lugar intermedio en la evolución clasificada por la “otra parte”…

Hacía ya muchos siglos que nos venían observando y, en alguna forma, temiéndonos, ya que había algo en nosotros que envidiaban, algo interior inexplicable para ellos; lo que llamaban “La fuente humana” que investigaban sin descanso en sus sofisticados laboratorios pero que nunca habían sido capaces de controlar y menos de aislar o imitar, sabiendo que quien la poseyera, quien fuera capaz de entenderla, podría controlarla y manipularla, sería dueño de todo el Universo y de ese sentimiento extraño llamado felicidad, entre otros, que ellos sólo podían conseguir a través de intervenciones e implantes quirúrgicos y siempre con resultados relativos debido a su complicación mental que interfería a no muy largo plazo inutilizando los implantes.

Mientras que ellos podían curar enfermedades, regenerar órganos, poseían una destreza única para realizar cualquier trasplante, incluso genético, estaban absolutamente incapacitados, no ya para comprender, sino incluso para poder llegar a imaginar el alma humana con todo lo que de ella deriva… Poseían facultades como la telepatía, pero carecían en absoluto de empatía, de capacidad alguna de compasión, sin embargo tenían una altísima facultad de competencia y algo parecido a la envidia que les impulsaba para conseguir sus metas, y lo más grave era que no conocían el amor más que por lo que percibían sin comprender a través de los humanos, aunque lo que no habían logrado suprimirles es la curiosidad, facultad que a veces les hacía parecer humanos.

No, no eran unos monstruos como cualquiera podría pensar con esta descripción; eran, simplemente producto de errores históricos, de manipulación, de una forma particularmente errónea e impuesta, de entender la vida, por denominar de alguna forma a lo que ellos experimentaban entre su nacimiento y su muerte, circunstancias ambas que también estaban programadas por... En el fondo eran dignos de lástima, aunque no por eso se debía caer en el error de darles oportunidades que podrían utilizar en contra de la humanidad.

Desde que nacían eran manipulados a través de una serie de implantes cerebrales portadores de códigos que eran sustituidos varias veces a lo largo de su existencia. De esta forma les proporcionaban algo parecido a nuestra conciencia y una especie de alma que les guiaba y cuyo campo de operaciones era dirigido por El Poder que venía a ser, más o menos, el “dios que todo lo ve” que eran quienes movían los hilos. Lógicamente, en esa misma intervención del nacimiento, se les privaba de cualquier capacidad para sentir algo que no fuera aquello que “el dios” necesitaba, excepto como comentaba anteriormente, esa capacidad de sorpresa por lo que no comprendían que les conducía a la curiosidad.

lunes, 24 de agosto de 2009

Cuando el silencio es honor


Hoy quiero volver a recordar ese sabio proverbio indio: “Cuando tus palabras no puedan superar al propio silencio, lo mejor es callar” Porque los mayores errores, y me atrevería a afirmar que el gran pecado de nuestra sociedad hoy en día, procede de lo que no se calla.

No hay que olvidar que la manera que tenemos de percibir lo externo, es subjetiva, ya que siendo cierto que a las personas se nos conoce por nuestros actos y eso es lo que nos define, también lo es que estamos mediatizados por nuestros valores, nuestra cultura, por la ideología, por la propia experiencia. En lo que somos o en lo que opinamos influyen tantos factores, que intentar describirnos a nosotros mismos es difícil, pero si ya, de lo que se trata es de describir a otros, supone un riesgo, y la mayoría de las veces, no se hace honor a la realidad.
*
Teniendo en cuenta que "honor" procede de honrar y el diccionario define honrar como “respetar”, la conclusión a la que se llega es sencilla.

A medida que me muevo por la vida, aprecio más el silencio, y no me refiero al silencio expectante, ni tampoco al silencio vacío sino a aquel que está lleno de contenido, que procede del corazón y contiene el mayor de los valores:
*
El respeto.

viernes, 21 de agosto de 2009

Mensajes sin botella


Una de las mayores cobardías en las que los seres humanos podemos caer es el autoengaño, el intentar responsabilizar a otro/s de nuestros errores y del resultado de los mismos, el buscar culpables para descargar nuestra conciencia en lugar de cambiar de actitud cuando se piensa que la vida nos trata injustamente.

Y… Si somos capaces de engañarnos a nosotros mismos, ¿Qué nos detendrá a la hora de engañar a otros?

Si estamos tan ciegos para no ver que somos autores de nuestra felicidad o nuestra desgracia, ¿Qué luz, qué ayuda o qué amor, podremos aportar a los que nos rodean?

La vida está llena mensajes que al fin constituyen un camino hacia el aprendizaje y éstos, habitualmente, no llegan a través de un texto en una botella, un consejo o una musiquita celestial procedente del olimpo, sino de una serie de acontecimientos de los que debemos extraer la enseñanza, aquello que necesitamos para ser conscientes y seguir avanzando…

Si no lo hacemos, el siguiente "aviso" será más impactante, y la intensidad de los hechos irá en aumento hasta que seamos capaces de descifrar el mensaje que acompañan, porque siempre, sin excepción, será el que necesitamos

martes, 18 de agosto de 2009

Pensadores


Recibió una notificación por correo procedente de la Sección de Análisis de Idoneidad. Era un sobre inconfundible pues al lado izquierdo del mismo, debajo del membrete del Ministerio correspondiente, llevaba un sello grabado en relieve cuyo significado era algo así como “Aviso Cautelar” .

El hecho de recibirlo ya implicaba estar en el punto de mira, con lo cual, cualquier movimiento, tanto físico como virtual, era analizado con minuciosidad y en los tiempos que corrían, esta circunstancia podía derivar en una especie de libertad vigilada cuyo significado real era algo así como prisión sin internamiento, pero de libertad, cero elevado al "ochito tumbado" …

Al abrir el buzón y encontrarse con la carta, sintió un cierto temor, ya que antes de llegar a ese punto, había recibido tres avisos de recogida que había ignorado creyendo que corresponderían a alguna multa por fumar por la calle o por no llevar guantes y mascarilla en el transporte público, como obligaban las ordenanzas, y como en otras ocasiones, pensó en pagarla cuando no tuviera más remedio, ya que en este momento, le era imposible estirar más su salario que compartía con dos parados del grupo al que pertenecía; eso le daría un margen para ir ahorrando el importe. El grupo se denominaba “Pensadores del Mundo por la Paz” y estaba compuesto por personas de varias nacionalidades que precisamente, se dedicaban a eso: Pensar, pero no cualquier cosa, que eso era capaz de hacerlo hasta el más simple, sino asuntos importantes a nivel mundial, lo que significaba ser sustentados por otros que se dedicaban a trabajar para que los primeros pudieran realizar esa actividad.

Después de meditarlo durante horas, tomó la carta y se dirigió a las oficinas de los Pensadores por ver si podían darle una solución, con la seguridad de que la encontrarían, no sin antes echarle un buen rapapolvo porque cuando se iniciaban en dicho grupo, al que era extremadamente difícil acceder, una de las condiciones era, precisamente no contravenir ninguna ordenanza para no poner al resto en el peligro de ser localizados, ya que no trabajar suponía una infracción con riesgo de ser encarcelado, pero sobretodo, lo que entrañaba aún más riesgo, era la actividad clandestina de pensar y poner en duda la falsa paz de la que se jactaba El Gobierno Universal de los Pueblos del Mundo.

Recordó que él mismo había sido propuesto como Pensador en las próximas elecciones, también clandestinas como el grupo mismo, y lógicamente, este tropiezo suponía el esperar por lo menos cinco años, plazo en el que dejarían de vigilarle de llevarse a cabo la Medida Cautelar.

Cuando, después de pasar por las oficinas, la Suprema Pensadora Universal le llamó a su despacho, pensó que las cosas iban a complicarse, sin embargo, le recibió con una sonrisa…

(Continuará… Esta vez es cierto:(...)