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miércoles, 26 de enero de 2011

Paseando III


Después de estar un rato sentada rememorando la experiencia vivida, recordé las últimas palabras de DJ "Volveremos a encontrarnos" Y fui consciente de que no habíamos hablado sobre cuando volveríamos a vernos para seguir con la carrera…

Esa misma noche soñé con mi vehículo y con el suceso de mi niñez que había hecho que éste bajase de velocidad hasta pararse… Al despertar, me di cuenta de que el recuerdo del suceso aludido ya no me dolía ni me producía ningún tipo de alteración emocional… Además, tenía la sensación de haber estado equivocada en la primera interpretación preguntándome sobre el "por qué" y no sobre el "para qué", llegando ahora, a la conclusión de que lo que ocurrió fue necesario y que esas puertas que yo, a traves de la experiencia concreta creía cerradas, dieron lugar al hallazgo de otros caminos que habían sido muy positivos en mi vida.

Después de desayunar, me marché a trabajar como cualquier otro día; mientras caminaba iba recitando: ” Lo que sabes es una gota de agua, lo que ignoras es el océano” y lo hacía de forma repetitiva, como si de un mantra se tratase… Se me ocurrió, que dentro de cada experiencia, no existe una sola conclusión y que, aquella a la que llegamos en un primer momento, cuando las emociones afloran, puede no ser la mejor que del hecho en sí deba extraerse. Me había ocurrido con ésta que a pesar del tiempo transcurrido, casi treinta años, no se había resuelto completamente hasta el día anterior… Y la aparición de DJ en mi vida me pareció providencial…

Pasó alrededor de una semana y no recibí noticia alguna de DJ, a pesar de ir cada tarde a pasear por el lugar donde todo comenzó, y no sólo eso, sino que la avenida seguía con su aspecto de siempre, sin muro de enredaderas, ni flores, ni puertas que no fueran las de los edificios que allí existían.

Llegó un momento en el que pensé que no había vivido realmente la experiencia y que nunca volvería a esa carrera tan especial, sin embargo, algo por dentro me hacía esperar, esperar a recibir alguna señal, llamada o cualquier cosa que me indicase que no había sufrido una alteración transitoria de mis facultades que me hubiera llevado a fabular hasta el punto de creerme algo que no existía en la realidad.
A pesar de todo, seguía pensando en lo vivido, en las experiencias que acudieron a mi memoria, en mis sentimientos con respecto a los recuerdos… Soñaba muy a menudo con ello, y real o ficticia, la experiencia me había llevado a revisar esos lejanos recuerdos, y a través de las reflexiones y las conclusiones al respecto, a sentirme cada vez más en paz con mi pasado contemplándolo desde una perspectiva diferente, más madura, más real..

Pasaron cerca de dos meses y, cuando casi había perdido la esperanza, un día yendo en el autobus, alguien se sentó a mi lado... ¡Buenos días, Lucy!. Reconocí inmediatamente su voz... ¡DJ! Exclamé, mientras él, pulsando el botón de "Parada", me tomó del brazo y se levantó del asiento cediéndome el paso hacia la puerta. Tenemos mucho que hacer, me dijo mientras bajábamos..

Justo enfrente de la parada del bus, había un parque que yo conocía muy bien por haberlo frecuentado durante la infancia junto a mis hermanos...

8 comentarios:

aminuscula dijo...

Está comprobado, a estas alturas, que tienes feeling.

Sabes, hace poco he llegado a la conclusión de que, en nuestras vivencias, no se sabe de qué iba una historia hasta que no ha acabado. Claro, que a veces tardamos décadas en entender de qué iban en realidad.

Besssitosss

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo en el relato, y en la forma de expresarlo de Ami.Esperar humildemente , a veces sin entender, pidiendo en ocasiones que pase el sufrimiento y vuelva el
gozo...Y, pasada la historia, entiendes para qué te servía y por qué debía producirse. Pues eso es el aprendizaje al que hemos venido en la vida, (probablemente).
No obstante , espero la continuación de esa enciclopedia de la vida en que te conviertes en muchos de tus relatos...
Besazos de Nanita.

luz dijo...

Así es, ami, hasta poder contemplar los hechos con la suficiente objetividad y la necesaria perspectiva.

Besitosss

luz dijo...

Te digo lo mismo que a ami, nanita... Esperar para poder ver el para qué de lo vivido es la clave del aprendizaje

Muchos besitos

Asana dijo...

"Lo que sabes es una gota de agua, Lo que ignoras es el océano"...Esta vez has conseguido engancharme de verdad Luz, hasta el punto de generar visualmente el relato en mi cabeza, simplemente quiero más!...besos

luz dijo...

Gracias, Asana... La frasecita no es mía sino de Newton, pero era algo que yo quería resaltar en este relato.

Besitos continuados

Una mirada... dijo...

Quizás determinadas vivencias negativas activen la apertura de nuevas puertas a otros caminos, pero no cabe duda que también se cerraron puertas a los caminos optativos dibujados antes de que el suceso amargo hiciera cambiar el rumbo de los pasos. Y, obviamente, no se puede calibrar hasta qué punto el recorrido vital hubiera sido distinto si lo acaecido no hubiera tenido lugar.
El futuro, esencialmente y en circunstancias normales -y obviando la natural influencia externa, que no es poca- lo construye cada cual desde el primer impulso cerebral que, conscientemente, le hace tomar una determinación, incluso si se trata de elegir entre un cucurucho de helado de vainilla y otro de chocolate.

(...y cada ve está más interesante tu paseo, Luz.)

luz dijo...

Es así, Una mirada... Cada cual es producto de sus propias decisiones, que toma en el transcurso de la propia vida, tal como acontece.

Gracias, :))